Una fisura no debe cubrirse sin saber por qué se ha producido y si sigue moviéndose. El tratamiento de fisuras antes de aplicar poliurea busca estabilizar o detallar la discontinuidad antes de impermeabilizar.
Fisuras de retracción, juntas constructivas, grietas estructurales y juntas de dilatación no se comportan igual, por lo que requieren soluciones distintas.
Primero localizar la causa del problema
Antes de decidir si la poliurea es la solución adecuada hay que diferenciar el síntoma de su origen. Esto evita reparar únicamente la zona visible mientras el agua, el movimiento o el deterioro siguen actuando por otro punto.
Fisuras estabilizadas
Pueden repararse y regularizarse si no existe movimiento significativo.
Fisuras con movimiento
Necesitan un detalle que admita apertura y cierre sin concentrar tensiones.
Juntas funcionales
Las juntas de dilatación deben conservar su capacidad de movimiento.
Situaciones en las que estudiamos esta solución
- Fisuras en hormigón
- Grietas alrededor de sumideros
- Cambios de material
- Juntas en cubiertas y terrazas
- Fisuras en vasos y depósitos
Cómo planteamos una reparación con poliurea
1. Diagnóstico de la patología
Se identifica qué elemento ha perdido estanqueidad o protección y se comprueba si el problema es puntual o generalizado.
2. Saneado y reparación del soporte
Se eliminan capas sueltas, materiales degradados y contaminación. Fisuras, juntas y defectos se tratan antes de aplicar el revestimiento.
3. Preparación e imprimación
Cada soporte se prepara para obtener adherencia y continuidad. La imprimación se elige en función del material y de las condiciones reales de la superficie.
4. Membrana y acabado
La poliurea se proyecta dentro de un sistema completo. Cuando el uso o la exposición lo exigen se incorpora un acabado compatible.
Errores que conviene evitar
- Proyectar directamente sobre la grieta
- Confundir una junta con una fisura
- Reparar rígidamente una discontinuidad móvil
- Ignorar origen estructural
- No sanear bordes débiles
Cuándo la poliurea no es suficiente por sí sola
Si el problema tiene un origen estructural, una fuga de instalación, un movimiento activo o una incompatibilidad del soporte, esas causas deben resolverse antes o integrarse en el sistema de reparación.
Qué necesitamos para valorar la reparación
Fotografías con escala, longitud, ubicación, antigüedad y datos sobre movimiento ayudan a decidir qué diagnóstico adicional puede ser necesario.
Con esa información podemos orientar si procede una actuación localizada, una rehabilitación de mayor superficie o una revisión previa antes de cerrar el presupuesto.
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Servicio desde Extremadura para toda España
La empresa tiene su base operativa en Extremadura y estudia tratamiento de fisuras antes de aplicar poliurea en cualquier provincia. Los desplazamientos se organizan según superficie, accesos, medios necesarios y planificación de la obra.